De : “los caudillos Federales. Galopando la historia” Por Rosana Rodriguez.
“En tiempos en que la patria necesitaba valientes/ el Gaucho Martin se puso a pelear , entreverao con su gente/ del Alto Perú venia/ Dentraban ya en Humahuaca/ y ahí nomás Martin los salió a topar/ con boleadoras y lanzas/ donde termina la calle va levantándose el cerrro/ ahí va Martin Miguel con sus gauchos de fuego……” De la Zamba del Gaucho Guerrero de Hernán Figueroa Reyes.
Nace un caudillo
La partida española entró a la Ciudad de Salta en forma inesperada, 400 hombres de infantería hicieron un cerrojo en todas las salidas. Martin Miguel de Güemes salió en su caballo a puro galope una vez mas….. para enfrentar al peligro disfrazado de muerte, tras cruzar el Tagarete del Tineo, recibió una herida de arma de fuego, su poncho dejó una estela roja en el pasto. Otro estigma para la causa , nuestro suelo quedaría manchado con sangre de gaucho marcando el derrotero de una República Federal , para siempre. Cada 17 de junio recordamos la muerte y la vida de aquel caudillo federal salteño. Quién fue el hombre del poncho rojo? Su nombre completo era Martin Miguel Juan de la Mata de Güemes Montero Goyechea y la Corte y nació en Salta el 8 de febrero de 1785. Estudió en Buenos Aires, en el Real Colegio de San Carlos.. Fue criado en el campo y desde muy pequeño , supo realizar faenas ganaderas y agrícolas, recorrió cada cerro y monte de su pago “chico” ganándose el cariño y afecto de su gente ya que era uno más entre todos . La humildad de los grandes se perfilaba Revolucionario y militar, muy adolescente se trasladó a Buenos Aires para comenzar lo que sería su entrenamiento en las armas. Fue su primer batalla en las invasiones inglesas de 1806 y 1807 y para aquella época algo inédito marcaría su comienzo militar de manera destacada: capturó un barco con la fuerza de caballería , un barco inglés que había quedado varado , allí fue Güemes metiéndose hasta la cintura en las aguas del Rio de la Plata. “El Justine” había quedado fuera de juego.
LOS INFERNALES
Al comenzar la guerra de la independencia Güemes como integrante del Ejército del Norte fue líder del escuadrón gaucho , tan vital para ganar en Suipacha. Indisciplinado, díscolo, rebelde, la sangre gaucha le hervía y fue reprendido por Manuel Belgrano en algunas ocasiones, como luego de la batalla de Huaqui. A pesar de ello conservaron entre ellos una relación de respeto , cariño y amistad que se refleja en intercambios epistolares. Tras Ayohuma y el periplo del éxodo jujeño vuelve nuestro Gúemes ya ascendido e iba a los campos de Batalla ahora liderado por José de San Martín. Gúemes y sus gauchos “los infernales”, bravos, corajudos, intrépidos y sin miedo a la muerte tenían que defender el Alto Perú y lo hicieron con hidalguía , el Ejército Andino iba tras la gloria de libertar a Chile y Peru. Gúemes sabia “guerrear”y conocía palmo a palmo su territorio y ello le brindaba una capacidad de enfrentar al enemigo usando cada cerro, cada quebrada, cada monte y cada rio como emboscada fatal. Fue un pionero en la “guerra de guerrillas”.
LA GOBERNACIÓN DE SALTA
Martin Miguel de Güemes fue el primer gobernador de la Provincia de Salta elegido por Asamblea Popular, el dia 6 de Mayo de 1815 El Cabildo de Salta, a petición del pueblo de la ciudad, designa a Güemes «Gobernador de la Intendencia de Salta», que comprendía las actuales provincias de Salta y Jujuy y la región boliviana de Tarija. El Director Interino Alvarez Thomas lo reconoce a mediados de junio de 1815. Para esa época Rondeau había querido desarmar a los gauchos de Güemes, ante el temor a “ un nuevo Artigas” y Güemes lo impidió, y puso a su gente y sus métodos de guerrillas al servicio de la Patria Grande, porque eso era é: el un patriota argentino , no queria glorias personales que incluyeran separatismos , quería la victoria para toda la argentinidad. A la par que ejercía este cargo de gobernador batallaba contra tropas realistas resistiendo por la causa de la independencia, lucho por su territorio provincial pero más luchó por la patria en su conjunto, ya que se jugó la vida durante la Guerra de la Independencia y las guerras civiles desatadas en aquellas épocas convulsionadas.- A principios de 1817, Güemes puso a la Provincia aprestada en un formidable ejército del pueblo para repeler los planes del Mariscal de la Serna de realizar una invasión. 3500 hombres se alistaban para arrasar Salta, militares de fuste que venían de vencer a Napoleón, y los europeos iban sumando fuerzas para cercar a la Provincia, pero las tácticas de Gúemes fueron implacables juntamente con el sabotaje del pueblo salteño. De la Serna tuvo que replegarse al Alto Perú; en el mes marzo de 1819 otra invasión realista se preparaba y la Provincia de Salta ya no soportaba la hostilidad constante. El propio Gúemes describia su tierra chica como una “tierra de lágrimas y agonías”. Por otro lado la clase alta salteña se resistía a brindar mas ayuda a Guemes por temor al aumento de su popularidad y a su ejército popular que crecia en adeptos y confianza . Ya en 1821 Güemes estaba desolado ya que no solo era batallar contra los realistas, sino las guerras civiles que lo hostigaban y que debilitaron al caudillo y su gente. Güemes dirigió a sus hombres a la causa nacional , fue un hombre de estirpe y supo ayudar a familias enteras y a todos los necesitados s compartiendo inclusive su propio patrimonio., algo que han hecho otro pocos próceres de la historia nuestra. En esta misma tónica y con la necesidad de ayudar a su gente, suspendió pago de arriendos, expropió tierras a españoles y esto hizo que los enemigos ricos de la actual “Salta la linda” conspiraran contra su vida, “marcando” sus lugares y , sus itinerarios a los enemigos, los traidores localistas comenzaban a forjar el obligado destino de los mártires.
La muerte roja
El 7 de junio de 1821 una partida española entró a la Ciudad de Salta , las salidas estaban vigiladas y Güemes montó su caballo y cabalgó por entre los pelotones del enemigo , recibió una herida de arma de fuego en la cadera que le llegó a los intestinos pero sin bajarse del caballo siguió un trecho mas marcando con su sangre una huella. Diez días estuvo sufriendo y desangrándose en la Cañada de la Horqueta para morir el 17 de junio.- Martin Miguel de Gúemes luchó contra los ingleses, contra los realistas, contra parte del centralismo porteño y contra la aristocracia de su propia patria chica que lo traicionó hasta llevarlo a la muerte , un guerrero que luchó por constituir un país errático para aquellos tiempos y traspasado por egoísmos personales e intereses europeizantes que nos tenían en jaque. Luchó contra todos por la causa de la independencia. Antes de su muerte encomendó a los suyos que continúen la lucha contra los españoles logrando vencer al enemigo después de su deceso y por férreo imperio de su voluntad póstuma. Hoy descansa en la Catedral de Salta y en el recuerdo de todos los argentinos quienes le debemos no sólo el tributo del bronce sino la memoria presente y activa de un pueblo que debe reconocer a los hombres nobles que supieron forjar y constituir nuestro país aún a costa de su propia vida. «Voy a dejarlos, pero me voy tranquilo, porque se que tras de mi quedan ustedes, que sabrán defender la patria con el valor del que han dado pruebas…” Hubo mujeres en su vida que lo acompañaron en la diaria pelea de los héroes, Juana Azurduy, “Macacha” su hermana incondicional y compañera de luchas quien fuera “la Celestina” para presentarle a la mas hermosa de todas las salteñas: Carmen Puch, su muy amada esposa, a quien Rondeau había bautizado: “la divina Carmen” . No es fácil ser la mujer de un soldado de la Patria, diez meses después de la muerte de “su Martín” moría Carmencita Puch quién siguió a su esposo en la muerte como lo había seguido en la vida.
Reseña Jurídica: Los caudillos federales resistieron la llamada Constitución Unitaria de 1819, tenían una idea de una Patria integrada donde se reconocieran las autonomías provinciales avasalladas por el poder del Puerto y la Aduana de Buenos Aires, por intereses de Europa que regian los destinos económicos del país y lo seguirían haciendo durante el siglo XX, a veces lo que se pierde en las batallas se gana por la Economía y las relaciones internacionales , y asi imponían sus criterios desde escritorios de Europa marcándonos el destino en esa lucha desigual por una soberanía siempre recortada. Aquí estamos, bueno es recordar entonces que la Constitución de 1819 sancionada por el Congreso de las Provincias Unidas el 22 de abril de 1819, presentaba por un lado un carácter centralista, corporativista, estamental y monárquico, tenia un sesgo aristocrático y si bien es cierto que fijaba la división de poderes , no se legislaba nada sobre los gobiernos provinciales no se establecia un sistema determinado de gobierno y era centralista porque profundizaba el centralismo político encarnado en las ideas unitarias porteñas. Se creía que la forma política de unidad de régimen era la más conveniente y la que podría consolidar el orden . Jose María Rosa nos explica el carácter aristocrático del senado en los siguientes términos: “La particularidad de esta Constitución era su ceremonial aristocrático . Los miembros de los tres poderes reunidos tendrían el tratamiento de Soberanía y Soberano señor; el Congreso, el de Alteza Serenísima y de Serenísimo Señor, cada cámara de Alteza a secas .Se fijaba un orden en las ceremonias públicas, los congresales usarían como insignia un escudo con la palabra “Ley” orlada de oliva y laureles, pendiente del cuello por un cordón de oro los senadores y de plata los representantes; los miembros de la Alta Corte vestirían toga de ceremonia, y en los actos cotidianos llevarían un escudo que dijese “justicia” con un cordón de oro y plata”. Contra esa Constitución de privilegios para pocos lucharon los caudillos y allí arrancó una época de sangre y sable que los caudillos desde sus patrias chicas defendieron con su vida…. como Martin Miguel de Gúemes.